¿POR QUÉ LA PLATA NO ME ALCANZA CUANDO MANEJO EFECTIVO?

Cuando manejas dinero en efectivo es fácil darte cuenta que un billete de 50 mil pesos pasa a ser un par de monedas de 500. Según la teoría de los “gastos hormiga”, esto se da porque cuando tenemos dinero en efectivo y al alcance, es fácil que lo gastemos por impulso.

¿CÓMO IDENTIFICAR Y CONTROLAR LOS GASTOS HORMIGA?

Seguramente ya te has dado cuenta que tu dinero se va rápidamente en un par de segundos y es que cualquier antojo, por pequeño que se vea su costo, es un gasto que nos impacta en nuestras finanzas. Sigue estos tips para mejorar tus hábitos financieros:

  1. Identificar los gastos hormiga que impactan tu bolsillo y buscar el modo de quitarle su peso. Ej.
    Si un gasto recurrente es el transporte, puedes contemplar la opción de tener una bicicleta. Generas un gasto único al comprarla, pero en los meses posteriores ahorrarás este dinero y ganarás un mejor estado de salud.
  2. Lleva un registro diario de los gastos que realizas y cuando desees adquirir un producto, revisa este listado para conocer cómo están tus finanzas, si te lo puedes permitir o no.
  3. Evitar la suscripción en servicios que no uses. Ej. Si pagas el servicio de cable, pero nunca ves televisión, es un gasto que puedes recortar ¿no?

¿QUÉ RECOMENDACIONES HAY PARA EVITAR ESTOS GASTOS HORMIGA?

  1. Retirar lo que necesitas en el momento, pues al tener dinero de más aumentan las probabilidades de gastarlo en algo innecesario.
  2. Antes de comprar algo pregúntate dos cosas:
  • ¿Lo que voy a comprar es algo que ya tengo en casa?
  • ¿Es útil o realmente necesario?

Si la respuesta inmediata es “no”, lo mejor es evadir esta tentación y seguir con tu camino, de seguro tu bolsillo a final de mes te lo agradecerá.

LAS CESANTÍAS, UN RECURSO A TU ALCANCE PARA EL PAGO DE LA MATRÍCULA EN LA U

Las cesantías son un ahorro que tienes disponible en una cuenta de un fondo de Cesantías. Este dinero lo obtienes porque la empresa donde trabajas te consigna anualmente en esa cuenta el valor correspondiente a un mes de salario por cada año trabajado con ellos.

Si bien el fin de este dinero es que te sirva como un soporte cuando no tengas empleo (estés cesante), también puedes usar sus recursos para pagarte tus estudios en la Universidad. Así que, si aún tienes saldo disponible en tu cuenta de Cesantías, consulta a tu fondo los documentos a presentar para contar con esta ayuda en tus pagos.